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Doce ideas, un mismo propósito
Soberanía ciudadana
El ciudadano no pertenece al partido. El partido pertenece a los ciudadanos.
Los partidos son cauces para organizar la participación, no titulares de la soberanía. República Tres reduce la capacidad de los aparatos partidistas para decidir en solitario quién representa al ciudadano y quién controla las instituciones que le pertenecen.
Nueva Constitución
Una nueva Constitución, elaborada con participación ciudadana y aprobada en referéndum.
No se trata de destruir lo construido, sino de conservar lo que funciona y reformar lo que la experiencia ha mostrado insuficiente. Un texto comprensible, que diga con claridad quién ejerce cada poder y ante quién responde.
República democrática
Cambiar la forma de Estado solo tiene sentido si cambia también la relación entre ciudadano, representante e institución.
República Tres propone sustituir la monarquía parlamentaria por una República legitimada directamente por los ciudadanos — no solo cambiar quién ocupa la cúspide, sino cómo se ejerce el poder desde ahí.
Mérito, capacidad y servicio
Preparados para servir, elegidos por los ciudadanos.
La democracia decide mediante elecciones; la preparación no sustituye al voto. Pero República Tres quiere instituciones que atraigan a personas con conocimiento, experiencia, vocación de servicio y responsabilidad, sin que la antigüedad o la obediencia dentro de una organización sean el principal camino hacia el cargo público.
Separación real de poderes
No basta con enumerar los poderes; hay que impedir que una misma mayoría los controle todos a la vez.
Diseñar mecanismos que dificulten que el poder ejecutivo, legislativo, judicial y los órganos de control queden bajo la misma influencia política.
Guardián de la República
Un órgano que vigila y activa controles, no un poder que interpreta ni sustituye a nadie.
Su función es la vigilancia institucional y la activación de mecanismos de defensa de la democracia frente a abusos del propio poder. No sustituye al Tribunal Constitucional ni a los jueces: no juzga, no impone penas, no interpreta con carácter supremo. Su papel es de garantía y alerta, siempre subordinado a la ley y a los tribunales.
La República se defiende con la ley, nunca contra la ley.
Pluralismo
Una República que admite a quienes la cuestionan, incluidos sus adversarios.
En República Tres puede existir un ciudadano monárquico que defienda democráticamente recuperar la monarquía. La frontera está en la violencia, el fraude y la ilegalidad — nunca en el pensamiento.
Responsabilidad
A mayor poder, mayor rendición de cuentas.
Mecanismos efectivos de control para los cargos públicos. La corrupción, el aprovechamiento personal del cargo o el abuso de las instituciones deben tener consecuencias políticas y, cuando corresponda, judiciales.
Transversalidad
No preguntamos si eres de izquierdas o de derechas, sino qué propones y por qué.
Transversalidad no es ausencia de principios. Es aceptar que una buena propuesta no deja de serlo porque venga del adversario.
Confluencias
Apoyar una idea buena no exige que lleve nuestro nombre.
República Tres puede colaborar con movimientos y proyectos que compartan objetivos compatibles, sin pretender absorberlos.
Transparencia radical
El ciudadano tiene derecho a saber cómo se decide, quién decide y con qué dinero.
República Tres defiende que las instituciones, partidos y cargos públicos estén sometidos a obligaciones reforzadas de transparencia económica, patrimonial y decisoria. La opacidad no puede ser una forma de gobierno.
Método ciudadano
No presentamos una República terminada. La construimos con quien quiera participar.
Las propuestas que maduren en el espacio de participación se convierten en documentos de trabajo y, después, en base del proyecto constitucional.
Los principios no son un punto de llegada. Son las reglas desde las que empezamos a construir.
¿Tienes algo que añadir, cuestionar o mejorar?
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